¿Existe la ropa interior o lencería para gays?
Pues depende de cómo se mire. Supongo que volvemos de nuevo a las ideas generalizadas per se o incluso a la discriminación, porque un hombre heterosexual puede ponerse perfectamente un tanga, un «suspensorio» (jockstrap) o un calzoncillo semitransparente. Sin embargo, existen todavía los tabúes e ideas arraigadas, pero del todo erróneas, de que «eso solo se lo ponen los homosexuales» y chorradas por el estilo. La lencería para gays no es exclusiva para hombres homosexuales, sino que los que no lo son, aunque les gusten unos calzoncillos gay, evitan usarla por «el qué dirán». Pues mira, ellos se lo pierden. Si la moda íntima para gays existe es, claramente, porque los hetero no se atreven.
De modo que prendas íntimas como el tanga masculino, o el suspensorio para hombre entre otras, son consideradas (casi siempre por el público hetero) como ropa interior gay. Pero no se trata más que de prejuicios y convencionalismos anticuados que, esperemos, se irán olvidando, porque la moda, sea gay o hetero, es cuestión de gusto y estilo.